El blog de Calero

El blog de Calero header image 2

la suerte de doña manolita

5 de Diciembre de 2009 · 1 Comentario

La foto la hice ayer en Gran Vía, en esta arteria a la que acuden todos los recién llegados a la capital madrileña para bañarse de gente y de rostros desconocidos y familiares. La navidad se ve y se huele, se escucha. Hoy ha salido el sol y el cielo está salpicado de cirros, de veladuras sobre el azul de este diciembre frío y poco lluvioso. Por aquí tienes el libro que buscas, la bufanda que necesitas, los guantes que abrigan las esquinas de los paseos, los coches con todas las matriculas y todos los destinos posibles. Y si tienes oro que empeñar siempre hay alguien que te dice dónde. En estas fechas, tanto los que se conmueven con los cristos como los que no quieren ni verlos en las escuelas, se ponen en fila para buscar la suerte en una cola interminable, que dura días y noches, con la certeza imaginaria de que el dinero nos hará más felices. La cola de doña Manolita es la cola de la suerte, en ella los compradores son de todas las edades, esperan durante horas el número mágico y, a lo mejor, el gordo de este año lo tiene este señor que está de espaldas y no dice nada. Porque la suerte es silenciosa, imprevisible, viene con la cautela de un felino; la suerte no hay que anunciarla ni jactarse de poseerla porque huye como un tapón de corcho en un embalse que,cuanto más vamos detrás de él, más se aleja. La suerte se busca fuera de la cola, también, eso fue lo que me dijo Héctor, al final de la calle Fuencarral, donde tuvimos una pequeña charla sobre el mundo del espectáculo y lo complicado que está buscarse la vida sobre el escenario. Héctor es actor, estudió en Tenerife, y no hay quien le quite de la cabeza la escena y el aplauso del patio de butacas pero, de momento, hace encuestas callejeras hasta que llegue su racha.

Tags: Lo que cabe en el balayo

1 respuesta ↓

  • 1 El antisocial // 10 de Diciembre de 2009 a las 10:34

    El dinero, es como todas las cosas, mal usado produce infelicidad. Es habitual que las personas que tienen mucho dinero no sean felices y que derrochen sin sentido su fortuna.
    Yo “sólo” pediría conseguir un premio que me permita quitarme la hipoteca de encima.

Deja un comentario